La pretemporada es ese momento clave donde se empieza a construir todo lo que pasará durante la temporada. Pero también es una etapa en la que muchos jugadores se lesionan por no estar preparados físicamente o por volver demasiado rápido al ritmo de competición.
Si juegas al fútbol o vas a asistir a un campus este verano, ¡esto te interesa! Aquí tienes algunos consejos para llegar a la pretemporada fuerte, motivado y sin riesgos
- Vuelve poco a poco
Después de unas semanas de descanso, el cuerpo necesita readaptarse al esfuerzo físico. No intentes correr como antes del parón desde el primer día.
Empieza haciendo ejercicio suave 2-3 semanas antes de la pretemporada: trotar, bicicleta, pequeños circuitos o partidos con amigos sin demasiada intensidad.
- Refuerza la musculatura
Una musculatura fuerte es tu mejor defensa contra las lesiones. No hace falta levantar pesas, pero sí hacer ejercicios funcionales, especialmente enfocados a piernas y core.
Algunos de los ejercicios que puedes hacer son: sentadillas, zancadas, plancha abdominal o elevaciones de talones…
- No te saltes los estiramientos ni el calentamiento
Uno de los errores más comunes en pretemporada es querer ir demasiado rápido. Estirar antes y después de entrenar es clave para preparar músculos y articulaciones.
Haz movilidad articular dinámica antes (tobillos, caderas, rodillas) y estiramientos más largos después del entreno.
- Cuida tu alimentación e hidratación
Si vuelves a entrenar con calor, sudas más y pierdes líquidos y sales minerales. Bebe agua durante el día, no solo en el entreno.
Además, una buena alimentación ayuda a que el cuerpo rinda mejor y se recupere antes. Come frutas, verduras y proteínas y evita refrescos, ultraprocesados y exceso de azúcar.
- Descansa lo suficiente
Dormir bien entre 8 y 9 horas es tan importante como entrenar. Durante el sueño, el cuerpo se recupera y fortalece.